Tengo un libro lleno de sorpresas y alegrías, de páginas de amor, de historias de terror y miedos. Tengo ganas de leerlo mientras paseas conmigo de la mano, mientras tomamos un capuchino de esos grandes del Oxxo y viajamos a cualquier parte. Tengo ganas de leerlo al entrar al cine para, entre escenas de acción y momentos espeluznantes, robarte besos y caricias e imprimirlas en tu alma.
Tengo ganas, no solo de leerlo; tengo ganas de escribirlo sobre tu piel, en tus manos, y tatuarlo en tu mirada mientras te repito: te quiero, te amo, te necesito.
Tengo un libro de aventuras donde observo, peligrosamente, el furioso ataque de los peces dorados en la pecera, mientras te digo: "relájate, conmigo estás protegida". Un libro donde heroicamente cocino un par de salvajes huevos estrellados y, librando cada obstáculo, te los sirvo al desayuno, acompañados de una malteada de fresca sangre de fresa.
Tengo un libro... un libro donde no cabe tu mirada, ni tus besos, ni tus labios, ni tus hermosos ojos; porque no existen palabras suficientes para describir la aventura de amarte.
Tengo un libro que, cuando no estás, encierra entre sus páginas los pedazos de cielo que solo de tu mano he aprendido a tocar. Un libro cuyas hojas a veces se llenan de esa soledad que gusta, que deleita y que disfruto, porque se pueblan de tristes versos evocando nuestro encuentro...
Comentarios
Publicar un comentario