ENSAYO DE UN ADIÓS

Tal vez te diría que aún te extraño,
que me haces falta en todos los rincones,
que te quiero a pesar de tanto daño
y de la guerra contra mis ilusiones.
Te diría mil cosas... pero jugaste conmigo.
Nunca quisiste darnos tregua o paz;
cuando el tormento parecía olvido
y la calma llegaba, tú querías más.
Siempre volvías con el reproche frío,
con la queja tejida en tu desdén:
que si en la calle te dejaba un vacío,
o si faltaba el "para siempre" también.
Que si las flores se marcharon un día,
que si los detalles no fueron bastantes...
Mediste el amor con tu geografía,
olvidando el alma que te di desde antes.
Por eso callo lo que el pecho esconde,
porque tus reclamos cansaron mis pasos.
Prefiero el silencio que no te responde,
al ruido eterno de tus falsos abrazos.

Comentarios