Es algo aquí adentro, un eco oscuro,
un veneno constante que no sé explicar,
que me grita al oído, marchito y seguro,
que ya no te puedo, ni quiero, soportar.
Me cansan tus idiotas, soberbias exigencias,
el látigo frío de tu cruel rechazo,
tu maldita y supuesta "independencia",
que se cae a pedazos a cada paso.
Porque nunca es real, porque es una farsa,
siempre terminas volviendo a exigir,
mientras tu amenaza en mi cuello se esparce
y me niegas el amor que solías mentir.
Me siento arrinconado, sin aire, atrapado,
en esta celda invisible que construiste tú.
Un preso maldito, un alma en el suelo,
que ya no recuerda cómo ver la luz.
Yo te odio con rabia, te odio con frío,
te odio en la sombra de este nido gris,
yo te odio con fuerza y vivo contigo...
porque no sé, mi vida, cómo vivir sin ti.
Y al final, en silencio, mi rumbo desvío,
me iré en las sombras, sin dejar una huella,
pues dentro del alma bien siento y confío
que a quien más estoy odiando... es a mí.
Comentarios
Publicar un comentario