LA NOCHE NO ES TU AMIGA (CORALINA)


PARA MI AMADA CORALINA

CORALINA I
La noche envenena tu belleza  
bajo la luz de su sombra protectora
 quizás no sabe de tus penas
Pero, eso poco le importa
está muy ocupada
 tejiéndole a su manto más estrellas
 tal vez tú serás la próxima

No te imaginas
las pretensiones de la noche
disfrutas del mar,
juegas con sus arenas,
Sueltas tu cabello ante la brisa,  
su oscuro color se pierde entre la bruma,
lo dejas flotar como tus sueños 
y bailas que importa la música
solo dejas vibrar tu cuerpo libremente.

El mar se embriaga con tu luz 
sobre sus aguas inquietas,
él puede convertirla en mil destellos,
 en mil formas
de  explicarte
que sueña con tu cuerpo,
 inspirador de mil pecados
en la perversión de una mirada.

Caminas por la playa
 Con tus pies descalzos
Con tus sueños de mujer
Aún intactos,
virginales
¿Qué sabes tú
De la maldad del mundo?
Si todavía esperas al hombre
de tus sueños,
te encierras y escondida juegas con tus muñecas.

Ha llegado la hora
de vivir la libertad,
de burlar tu escondite infantil,
de olvidar los consejos de tu madre
esconderlos bajo la almohada,
tomas tu libertad
y fluyes sola,
la noche te abraza
envolviéndote en sus sueños.
La noche te deja gozar,
te deja vivir,
te deja vibrar,
pasear tu figura por la playa,
disfrutar tus sueños,
te deja ser
por un instante
parte de su vida

CORALINA III
Es una nueva noche ¡hay que vivirla! 
¡Eres libre!, ¡puedes todo!....                     
¡mentira!                                                   
aún no tienes experiencia, 
no sabes de la noche,                               
solo has visto el lado hermoso,     
solo ha sido un poco divertido, 
no te atrevas a retarla;                      
no olvides los consejos de tu madre.

¿No escuchas tu conciencia?                    
¿No atiendes las suplicas?                     
te olvidas de todo,                               
la noche te abraza,                       
¡tú la abrazas!                      
te embriaga con sus luces,                        
te llena los sentidos con su música                                                      
y bailas…. mueves tu cuerpo                        
invitando  a confirmarlo en el pecado,
a querer tenerlo entre la carne,    
a morir grabado entre tus carnes.


La mente embrutecida de los seres,  
planea como tenerte,                      
ofrecen comprar tu amor,                               
llenar tu vida de atenciones,                   
comprar tu vida en matrimonio,                   
solo una prueba de amor,                         
solo una prueba….                     
 grande es la tentación….                   
tu conciencia te detiene.

CORALINA IV
Estas sola en el medio de la noche, 
te diriges a las luces tentadoras                    
ocultas en la oscuridad de un salón de baile,
las amigas de la noche te invitan,      
te hacen sentir impresionante                 
penetra  tu ser una gota de licor, 
es algo extraño,                      
es un fuego que arrebata tus entrañas,   
te hace sentir tan bien,   
alegre, relajada.

Los pies deslizan la pista de baile,  
nada hay que te detenga, 
escapas de lo acostumbrado,                 
no más bebidas cursis en la mesa, 
no serás más la niña de la fiesta…
¡que venga la mujer!   
Los amigos aplauden, ríen, gozan,                
te felicitan….                                                 
¡Bebe!                                                      
¡Bebe más y más!

Sin darte cuenta pierdes el control,  
no eres más la niña de papá, 
asesinas el amor de mamá,   
en el oscuro sueño de la noche.   

De niña a mujer                               
en un salón de baile                         
atrapada en las luces,                                    
en el oscuro sueño de la noche.

CORALINA V

Amanece,

te sientes diferente,                    
no recuerdas lo que ha pasado anoche,  
bailaste,
bromeaste, 
reíste como nunca…       
hoy sentada a la orilla de tu cama
¿qué habrá dicho papá?
¿Qué habrá dicho mamá?


No recuerdas los regaños de anoche
cuando en la madrugada    
los amigos de la noche        
te llevaron a la puerta de tu hogar,
te dejaron en los brazos de tu madre,
huyeron de la furia de tu padre.

-¿Quién te ha hecho esto mi niña?             
Si lo encuentro juro matarle;     
no te he dicho tantas veces        
que no aceptes copa alguna;
maldito sea el momento en que te he dejado ir
¿soy acaso yo el culpable?    
Dios perdona mi imprudencia.


Ajena a todo esto                          
trepaste la escalera torpemente,  
conquistaste tu cama         
buscando algún refugio,     
revolviste las sabanas,     
has sido presa de la noche,       
has sido el sueño de los seres,           
solo ha sido la primera borrachera
no importa cuántos dolores      
tengas que sufrir y dar          
a los que aún te aman sin pecado.

CORALINA VI
Han pasado los días de castigo  
sentiste tu belleza marchitar entre cuatro paredes,
has pedido mil disculpas todo el tiempo,  
estas arrepentida,  
aparentas estarlo  
no eres la única en el mundo  
que se ha perdido entre los brazos de la noche.

No eres especial por haberlo hecho,             
tampoco eres un espécimen raro,
no eres un ente de otro mundo 
por haber tomado una copa más,     
por haber sido un poco más atrevida,
por haber permitido a los seres de la noche  
ir un poco más allá                          
manteniéndote siempre inmaculada, 
al fin que una ilusión a nadie se le niega   
y ellos tan solo han soñado contigo.

Nuevamente suplicas perdón,  
alivio, sonrisas, ¡disculpas!   
¡Carajo mereces disculpas!  
Para poder salir a iluminar la noche,  
presientes que ella te necesita, 
necesita tu figura iluminando la pista de baile,
iluminando algún parque,
ella sabe que aprovecha tu belleza, 
sabe que lograrás burlarte del castigo.

CORALINA VII



Vuelves tus pasos a la noche,   
nuevamente caminas por la playa,  
respiras con la brisa,  
vuelan tus cabellos como tus sueños,   
estas en el torbellino de la noche   
esta vez los seres se ofrecen en las copas, 
¡alto! Ya los conoces,   
sabes que tratarán de aprovecharse   
de tu temprana embriaguez   
por eso los rechazas.

En escena nace un desconocido, 
sucede solo así…. Muy lentamente, 
te hace sentir; 
con él te sientes diferente, 
todo lo demás solo es basura,
una bebida cursi mancharía tu mesa, 
¡no!....¡no eres tan niña para tomarla!
Tú eres la dama de las copas.

Eres la mujer y él no lo imagina,  
mira tus piernas, 
tu bien formado cuerpo,  
lo invitas a atreverse… 
él se excita,  
trae otras intenciones.

En el medio de la noche,   
algo cae entre las copas, 
tú las tomas inocente,  
algo cambia en tu organismo,
bailas, bailas, bailas;  
el remolino del sueño,  
el remolino de la noche
te pierde entre sus brazos.

CORALINA VIII

La noche se ha hecho más oscura 
sus vientos presagian la tormenta,  
 presienten la pérdida de un  ángel, 
 abrasan la basura humana, 
 los seres que se pierden en la noche,
 que no esperan ver la luz,   
 no entienden de la luz,  
 es más la odian.

 El mar embravecido  
 arrebata la piel de su playa;
sus garras de sal y agua   
 le arrebatan la carne,   
 le reclaman no haberte detenido,  
 no haberte enamorado antes;  
 tantas veces pasaste por ella, 
 tantas veces iluminaste el mar, 
 la noche te ha arrebatado de sus brazos.


Es posible que aún te salves   
de quedar para siempre en la noche,    
de convertirte en un ser de la noche;    
ahora la lluvia refresca la furia del mar, 
las olas nuevamente acarician la playa,  
la besan, le piden perdón, 
tienen la esperanza que regreses a iluminarlos     
con tu profunda mirada, 
tan oscura y tan llena de luz.

CORALINA IX
Nuevamente un amanecer,                    
hay pájaros que cantan en la ventana,                                                   
¡despiertas!      
No estás sobre tu cama,                       
no escuchas la voz de tu madre al levantarte, 
no estás en tu casa,
¿qué raro lugar?                        
Tu cuerpo está adolorido,            
está enfermo, mancillado, 
no comprendes lo que ha sucedido,              
observas con dolor el daño causado.

Saberlo hará más pequeño el dolor físico, 
hará inmenso el dolor del alma, 
que asqueroso lugar,  
que terrible dolor, 
que amarga soledad.

Observas el lugar, 
despiertas de la droga;
no está tan sucio                         
como sucia sientes tu alma,     
ahora que te descubres desnuda  
ante los ojos de nadie.

Que sola estás, 
no están aquellas amigas    
que te ofrecieron la primera copa,  
no hay brazos para consolarte 
tan solo un vestido roto,    
ropa interior desgarrada por el suelo  
y tu vida hecha pedazos.

CORALINA X

Sabe Dios cuantos aprovecharon tu inocencia, 
sabe Dios cuantos lamieron tu cuerpo 
con esa ansia animal que lo destruye todo,  
aún escurres la baba   
de la horda animal que te ha violado.

¡Desgraciados!  
¡Ojala lo paguen con su sangre!   
¡Ojala se apaguen sus ojos de la luz del sol!
que Dios no se apiade de sus almas            
por haberle arrebatado un ángel,                  
por haber destruido tus sueños   
de niña que comienza a ser mujer,     
de niña que se ha extraviado en la noche.

CORALINA XI

Tic-tac, tic-tac, tic-tac 
las horas pasan por tu mente 
no detienen su maldito camino, 
no sabes que harás con tu existencia.

Tic-tac, tic-tac, tic-tac 
han pasado unas horas, 
las has visto pasar como tu historia,
ayer eras una niña,   
hoy niña-mujer perdida en un cuarto oscuro,
como oscura debe ser la muerte                  
que esperas,   
que deseas,  
que pides antes de salir a la luz  
con tu cuerpo vulnerable; desnudo.

CORALINA XII

Tic-tac, tic-tac, tic-tac 
han pasado los días, 
no te ha asustado el fantasma del hambre,
te hubieses reído de él ante tu pena, 
que pequeña es la sed 
ante la sed de venganza, te quieres vengar del animal,
¡del maldito animal! 
Que  ha cambiado tu existencia, 
ese que te ha hecho desear la muerte. 
Muerte que esperas
y que tarda en llegar.

Tic-tac, tic-tac, tic-tac  
tu mente es un caos,  
un torbellino de ideas desesperadas, 
de ideas viciadas, sin cordura 
¿Dónde estarán tus padres?   
¿Cómo te recibirán?   
No puedes más, 
se ausenta la conciencia, 
tal vez sea la muerte. 
Es la noche que te envuelve,  
es tu amiga la noche.

CORALINA XIII

Este es el lugar donde la vida 
lucha por vencer la muerte, 
escuchas pasos,               
gente rodea tu cadáver 
–cómo quisieras serlo-       
recuperas como un rayo la conciencia, 
te han prestado raíces para salvar tu vida, 
han revisado tu cuerpo, 
has sido solo un numero más entre sus manos.

El dolor es gota eterna,  
quisieras un bálsamo que alivie tu alma,
unas palabras de consuelo,  
un rezo   
por tu alma fallecida,    
asesinada por la barbarie humana,
perdida entre las luces de la noche.

No quieres abrir tus negros ojos, 
no quieres dejar salir tus lagrimas,   
tu madre te acaricia, te consuela,  
tu padre te culpa, te condena,  
condena a tu madre, la amenaza, 
te prefiere muerta que convertida en carroña  
para el hambre de las hienas. 

Te duele saber que poco te ama,         
te duele saber que puede más 
el maldito orgullo herido     
que tú con tus endebles fuerzas,  
con tu salud marchita,   
finges dormir,    
te quedas sola,
no soportas las risas   
de aquellos que burlan tu desgracia,  
arrancas tus raíces de un golpe,  
huyes;      
 te escondes en la noche. 

CORALINA XIV

Caminas por las calles oscuras,     
tienes poco tiempo para huir de nadie,   
toda una vida para huir de todo,   
amas lo que  no conocías,   
quieres vengar tu alma,  
quieres vengar tu sangre derramada   
en un oscuro instante,  
quieres vengar tu  honra pisoteada     
por las risas burlonas de las hienas,  
quieres vengarte de los hombres,
incluso de tu padre,   
quien sin mediar palabra   
te ha culpado.

Llegas de nuevo a la playa, 
esta vez el mar se hace pequeño,   
tiene miedo presentarse ante tu pena, 
tiene miedo que ya no quieras verlo, 
que ya no puedas verlo 
cegada por las perlas en tus ojos;  
te tumbas en la arena,     
el mar te acaricia,      
recoge tus lagrimas.

De pronto un socorro para tu alma, 
se acerca, te acaricia el cabello,   
dice saber tu pena, -compartirla-,   
te muestra el camino  
hacia las luces de la noche,   
ahora parecen más brillantes,  
las quieres... las deseas,  
puede ser todo lo que necesitas de la vida  
¡Mariposa inocente has caído en la trampa!

Se ha perdido tu vida entre las sombras, 
a partir de hoy no sabrás tu nombre, 
los hombres te nombrarán “su fantasía”, 
beberás la sangre que el vampiro vomita 
porque es la más impura de la noche, 
inhalarás el polvo que el viento desprecia.

Entrarás en la cueva del vampiro                 
y te reprochará el violar su oscuridad con tu belleza,
no habrá cantos gregorianos por tu alma,  
solo te espera un funesto cuarto…
pañuelo interminable de tus lagrima,   lo único puro que ha quedado en tus ojos.

 CORALINA XVI

Has perdido tu nombre, 
serás llamada linda, 
preciosa, muñeca de la noche,   
sueño de mis sueños,
canto de mi alma, 
alma de mis cervezas convertida en mujer,  
sueño hecho realidad del humo de un cigarro,
serás una mujer,   
serás una perra, serás un capataz,
serás el látigo,   
serás una leona,
serás una basura arrastrada por el viento… 
Más nunca serás tú.

Esa noche que es tu amiga 
te llevará a vengarte de los hombres, 
despreciarás al que te ame, 
al que llore por ti, 
harás creer que amas al que te desprecie, 
al que te compre,   
al que siente que vales nada,   
que no vales más que el polvo de sus zapatos;
Lo harás caer en tus brazos,  
le desgarrarás la piel con tus uñas,  
llorará, morirá por ti, 
no importa cuántos baños de sangre le des a tu venganza,                                     
nunca se limpiarán tus garras;
las garras de la noche.
CORALINA XVII
Una noche más de esta loca vida, 
camaleónicamente transformas tu rostro 
–estúpido ritual de todos los días- 
te desnudas de nuevo ante el espejo; 
no siempre solo el cuerpo 
también desnudas tus ideas,  
- quizás los tuyos te hubieran perdonado, 
te hubiesen abrazado,   besado,  
 llorado contigo, pero tú no pudiste esperarlos,  
no pudiste perdonarlos,   
resbalaste en la jabonadura facial  
que lava las mascaras de la noche.
Arrancas sin piedad 
la pintura de tus uñas, 
aún guarda el olor pestilente 
del borracho que anoche   
compró unas horas de tu vida;
es tan fácil comprar amor 
y tú no has podido comprar uno    
que llene un instante de tu ser.

Como te gustaría en vez de amarlos 

desgarrarles la piel con esas uñas 
que hoy tienes que limpiar con fuerza, 
que hoy pareces arrancarte de las manos 
en un intento de borrar el olor
que nauseabundo 
ha minado tus uñas y tu cuerpo.

Terminas de lavar tus uñas,    

las pintas;  
hoy no eres la misma de anoche, 
al igual que tus manos    
hoy cambias de color…   
vas a las calles.

CORALINA XVIII



Eres como el aire     
cuando abrasas el fuego,                
lo sacudes y lo avivas, 
pero también puedes apagarlo.

No lo apagarás hoy,
es fácil observar lo que prefieres;    
jugar con fuego es divertido,   
tus ojos se iluminan con la flama,     
es posible que ahora sean más brillantes,    
reflejan lo ultimo virtuoso que te queda;        
tu alma de niña;  
perdida entre los brazos de la noche.
CORALINA XIX              
He llegado por casualidad  
a la cueva del vampiro,    
-asqueroso lugar que huele a orines- 
que por un encanto de las brujas   
que danzan alrededor de los cadáveres,    
se mantiene vivo y lleno de sueños.

Ordeno el primer brebaje de la noche  
y comienzo a evadir la realidad,  
no quiero pensar en solución a mis problemas 
en un lugar donde no hay la mínima esperanza    
de encontrar una tabla de salvación  
en el medio del océano.

Disfruto la danza de las brujas, 
las mascaras de maquillaje sonríen 
para ocultar los estragos  
que el alma de la noche   
ha causado en sus rostros   
otrora llenos de luz,  
llenos de vida.
CORALINA XX
Qué fácil es distinguir tu rostro   

en medio de las deformes risas de las brujas,
es el único tal vez, que mantiene su encanto,   
es el único tal vez por el cual no hay pesadillas,  
es el único tal vez que aún refleja esperanza,  
que extraño en el desierto también hay rosas, 
ángeles en el infierno, salvación en el pecado.

Así es hoy en la cueva del vampiro, 
tú bailas en el medio de las brujas   
y aquí estoy por primera vez,     
atraído por el fascinante rumor de sus hechizos.

Me invita a bailar 
el ritmo del fuego de tus ojos, 
me abrazas encendiendo mi cuerpo, 
es un placer sentir la quemadura, 
podría morir en este instante, 
ahora mismo ser cenizas                
y aun no darme cuenta de mi muerte.

El  engaño del brebaje de la noche  
enmudece el interno,
saca a flote la basura 
que late llenando de podredumbre mi alma.

CORALINA XXI

Un instante,   
-solo un instante-
me bajo del altar de la oscuridad,  
un instante     
y me doy cuenta                   
que aún sufres por algo del pasado.

Me es imposible evitar ese contacto, 
la intimidad sale a flote en la confianza, 
me descubres tu alma, 
manantial inacabable de penas,   
tus lagrimas pudieran haber labrado piedras 
pues ablandan hasta el alma de la roca  
de la escultura al dolor    
que es tu existencia.

CORALINA XXII

¡Qué fácil!     
 ¡Pero de veras qué fácil! 
 Es recibir amor cuando es regalo; 
cuán difícil es darlo 
cuando nadie comparte tus momentos  
no es igual fingir a ser.

Es la cueva del vampiro 
la que empaña mis sentimientos, 
no alcanzo a comprender 
como te entregas 
a todos esos amantes de la cama,    
 a todos esos felinos 
al acecho de la presa palpitante, 
de la presa putrefacta 
que caliente el entorno de sus cuevas.

¡Nunca podrán comprar tu amor! 
¡Solo lo vendes como adorno! 
Por unas horas, 
por un instante, 
en el latido casi muerto de sus vidas..

Solo tú les das calor,  
solo tú les das belleza, 
solo tú eres  útil    
en el centro de una cama    
que no tiene valor,  
que no tiene sentido,   
que es solo soledad si tú no llegas;  
solo tú puedes darle vida 
a la maldita noche del suicida         
que compra tus caricias.

Te vendes,   
no tu alma de niña-mujer,
te vendes  
no tu mente de infancia perdida,     
te vendes,  
solo es cuerpo lo que vendes   
a las fauces del felino de la noche.

CORALINA XXIII

Siendo infiel a mis principios,                   
en el fragor de la batalla de mis pecados,  
alcanzo a murmurar un vacío                       
en  el ya maldito centro de mi vida, 
te pido que le hagas un favor a mi alma,   
que le hagas el favor de llenarla 
con breves instantes de tu vida, 
que no es sino la vida de la noche.

Por hoy adornarás mi cama  
y me servirás de almohada, 
beberé la sangre que mana de tus labios,   
incrustaré mis colmillos pervertidos en tu cuello,
jugaremos a engañarnos prometiéndonos amor
y seguiremos la risa de las brujas    
mientras danza mi sombra de vampiro  
por los muchos años que te quedan    
regalándole momentos a la noche, 
después de todo tú eres su latido  
y ella aún crees que es tu amiga… 
¡nuestra amiga! 

CORALINA XXIV  

 LA NOCHE NO ES TU AMIGA


La noche ya no es amiga tuya, 
no cubre con su manto 
tus defectos ya visibles, 
no oculta las arrugas de tu frente 
cansada ya por el paso del tiempo; 
ha perdido el interés por tus problemas 
y los hombres al pasar   
ya no miran el final  
de tu pequeña falda.

Tus enormes aretes 
ya son pesadas cadenas   
que semejan tus ojos,  
las luces del parque que te esperaban 
ávidas de tu presencia   
se han olvidado 
que tú iluminabas su vida; 
ya no hay vida en los hoteles, 
sus murmullos se han marchado contigo.

Hubiese preferido verte,  
en otras circunstancias, 
cuando tiempo atrás 
no necesitabas mostrar 
más allá del final de tu pequeña falda, 
no necesitabas ocultar
tu espalda sin escotes  
y morían de pena los sostenes 
pues no andaban contigo    
ni tus preciosos senos los necesitaban.

¡Oh tiempos pasados ya 
a tus cansados ojos! 
No han quedado en el olvido,
tú aún recuerdas prolongadas primaveras 
y crees que siempre hay un nuevo amanecer.
¿Cuántas veces viste tú? 
Amanecer en los brazos de un desconocido 
y tuviste que besarle la boca 
aún olorosa a pasión de una noche       
y amor empapado de alcohol, 
¿Cuántas veces alguien creyó?   
Que tu espalda 
 era un mundo infinito de ilusiones 
compartidas con la almohada, 
y tú ofreciste tus caricias pagadas  
para llenarle su noche              
–cuento de hadas.

¿No habrás deseado entonces? 
Una caricia sincera, 
limpia, desatada, 
con amor, con pasión, 
con todo lo que ansiabas en tu pecho.

¿Es  que el amor es cosa de otro mundo? 
Ó ¿tú eres de otro mundo
que no pudiste encontrarlo por las calles?

Ya la noche no es tu amiga, 
pero extraña las estrellas de tus ojos, 
la noche no es tu amiga,
pero extraña el murmullo en los hoteles, 
no es tu amiga  
y extraña la belleza que le dabas, 
no es tu amiga          
y aún te cobija con su sombra  
– más no oculta tus defectos- 
no es tu amiga 
y muchos soñábamos la noche 
para estar solos contigo, 
 no es tu amiga 
y si yo quiero a la noche 
tan solo es por tu enorme,    

bello e imborrable recuerdo.

CORALINA XXV


NUEVAMENTE EL AMOR


Aquí, 

apoyado en la arena del mar,   
con la sombra de tu recuerdo,   
con la sombra de tu risa, 
con la sombra de los instantes vividos juntos,                                                           
- juntos y tan distantes uno del otro.
Nada es igual,   
 nada es lo mismo,    
después de lastimar   
 las heridas sangran, 
después de lastimar   
el llanto alivia,    
después de lastimar 
tus ojos se encendieron   
y tuve que marchar.
Después de tantas noches 
amando tu ausencia,   
tu no te puedo amar, 
tu no entiendo tu vida, 
tu raro proceder, 
aquí estoy      
soñando que eres mía.



El sol seca mis lágrimas,

se tornaron cristales   
que sellaron mis ojos,  
la blanca arena reposa mis cabellos 
así como mis sueños,   
pero no estás.
No bate el viento tus cabellos,   
no abrazan las olas tu hermosa figura, 
no consuela con sus dedos   
espumeantes tus penas,  
no sabe que extrañas el amor,   
el mar nunca más volvió a mirarte 
extraña tus besos en flor,   
tu oscura mirada,
tus pies descalzos en la arena.

Lo extraña      

como extraño  tu compañía,    
tu aliento, tus palabras,  
esas largas horas  
sin saber que mas decir,   
llenando mi vida con tu sonrisa.   
Arena blanca, mar y sol 
son el amor,   
ese amor que tanto espere 
y que solo tú tienes  
pero no puedes darlo. 

Te extraño.








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