fecundado por esperma en forma de hombre
amamantada con savia de chicozapote,
la frente en alto retando a su destino
sabiendo siempre que sería gigante
Sudó la sangre de su vena abierta
dando de comer a aquel que la engendrara
le dio cobijo con su piel de selva,
le dio riqueza con su savia blanca,
hizo florecer su esperanza guerrera.
Quiso Dios que fuera la princesa
del sureste en mi república adorada
y la hizo fuerte con trabajo de hombres
que sabiendo que esta era la tierra prometida
que del mendigo errante es ella su esperanza.
La sangre de sus venas era gente de guerra
que deseosos de amarla hicieron floreciera;
sabiendo que en sus manos tenían la princesa
ciñeron su cintura de extensa carrillera
y ofrecieron sus vidas para que ella viviera.
También quien proyectará armar la carrillera
ha ofrendado su vida mientras la realizaba;
sabiendo la princesa de tan magnifica obra
para recompensarlo de aquél su sacrificio
ha tomado para ella su nombre y su apellido.
Y fue su carrillera de via ferroviaria,
columna vertebral la espalda de sus hombres
que así la protegieron sonriendo agradecidos
y la hicieron grandiosa para que ella deseosa
extendiera hacia el mundo sus brazos carreteros.
Así hermanó a los pueblos
que a sus alrededores festejaron su triunfo
y llegando a su trono le hicieron homenajes
uno a uno a su tiempo
llegaron a adorarla para que los oyera.
Y ella repondiendo a tantos homenajes
ofrendó a sus oídos el canto de sus aves
le cantaron sus días y cantaron sus triunfos;
regaló la princesa para todos sus hijos
su reino - tierra fértil en la que todo abunda.
Tierra noble que el trabajo recompensa abundante
en cuanto el sol calienta
y brilla más intenso el verde de sus plantas
que reciben sedientas el fresco de su lluvia
y brilla como el oro toda fruta madura.
Entonces la princesa sonríe más alegre
por que todos sus hijos de ella se alimentan
y elevan oraciones para que nunca acabe
el bello paraíso que ahora se disfruta
para que el bello reino se nos mantenga siempre.
Y cada año como en semana santa
en la que festejamos al que nos redimiera
tenemos la semana para nuestra princesa
y mostramos al mundo lo que se nos ha dado,
lo que del bello reino se nos ha regalado.
Mostramos la riqueza que aquí hemos obtenido;
arroz que es alimento como el maná del cielo,
maíz que representa a nuestra patria entera,
ganado- verde pasto
que convertido en carne se nos ha dado a montones.
Y sobre todo al mundo mostramos nuestro empeño
de progresar constante, de continuar venciendo
porque ése es el precio que ha puesto la princesa;
hacerse lo más pronto el centro de progreso
de todo nuestro estado con toda su belleza.
y seguirá creciendo, entonces se hará vieja
y perderá el cabello brillante de su selva,
su piel se arrugará se hará de carretera,
comenzará a fumar pipa de chimeneas
y más trabajaremos para que no se pierda;
el azul de su cielo, casa de mil estrellas
que alumbran más intensa la noche de su selva,
noche cuando se escuchan el ladrido de perros,
el chillar de cigarras, rugido de jaguares
vigilando escondidos los sueños de la selva.
No podía faltar en toda su hermosura
la mano de mujer que levantada en alto
le aplica su sabor a a todo lo que es vida,
a todo lo que es llanto, a toda la alegría
que despide en sus sueños la selva de la vida.
Porque desde temprano cuando el sol aún duerme
se siente en el ambiente el trajin de las casas,
el olor que despiden las tortillas calientes
que la mujer prepara para que el hombre lleve
cuando al trabajo vaya a reventarse el alma;
mas tarde los niños se marchan a la escuela
pues saben que mañana en cuanto sean grandes
tendrán entre sus manos los destinos de un reino
en donde las mujeres son flores perfumadas
y en donde los hombres son columnas de hierro.
Por ello la princesa que aquí todos tenemos,
que nos mira contenta, sonriendo complaciente
sabe que se encuentra en las mejores manos,
en manos campesinas que deseosas de amarla
su vida han ofrendado para que ella viviera.
No todo fue alegría para nuestra princesa
que sabiendola enorme hubo quien la oprimiera
y quien la mantuviera para el mundo olvidada
más su sangre guerrera gritó que la dejaran
que debía ser libre, que odiaba ser esclava.
Quisieron poseerla más deseosa de triunfo
escapó de las garras de quienes la oprimieran,
ella lo supo siempre y nunca se ha rendido;
Escárcega es hermosa porque aún siendo princesa
ha acogido en su lecho al que a ella ha llegado.
Princesa poderosa que has visto la alegría
de quienes te adoramos
nos has dado cobijo, nos has dado sustento
has visto desgranarse la vida de tus hijos
y has hecho triunfar al que te lo ha pedido.
Haznos fuertes princesa
para cuando pregunten digamos orgullosos
"Vengo del brillante óvulo de selva
fecundado por esperma en forma de hombre
amamantada con savia de chicozapote".
Tiene su carrillera de vía ferroviaria,
columna vertebral la espalda de sus hombres,
hermanando a los pueblos se ha hecho poderosa
y ha tomado su nombre de aquél que aquí muriera,
ella extiende hacia el mundo sus brazos carreteros.
Ha sido de nosotros la tierra prometida
y del judio errante, del pobre, del mendigo,
de todo aquel que llegue a morar en su lecho
pues quiso Dios que fuera
"Princesa del sureste en mi república adorada".

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